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La carta de porte se enseña sin cobertura, y cinco cambios más
Casi todo lo que sigue sale de la misma conversación repetida con transportistas: el papeleo no falla en la oficina, falla en la carretera. En un control, con el móvil sin datos, con un conductor que no se acuerda de un código de seis caracteres. Estas son las novedades de este verano y el problema concreto que resuelve cada una.
La carta se enseña sin cobertura
Es la más importante y la que más tardamos en tener bien.
Antes, el PDF del documento se guardaba en la memoria temporal del teléfono, y solo si el conductor había pulsado "Ver PDF" con cobertura. En iPhone directamente no funcionaba sin red: la descarga fallaba y el botón no hacía nada. Es decir, la promesa de "enseñar el documento en un control" descansaba sobre que el conductor hubiera hecho antes un paso que nadie le había pedido.
Ahora el documento se descarga solo al abrir un porte en curso y se guarda en almacenamiento persistente, no en caché. Si la descarga se corta en un túnel, la copia buena no se pisa. Y la app dice si lo tiene guardado, para que el conductor lo sepa antes de necesitarlo.
Dónde no llega
El panel web del conductor sigue necesitando red: es una página que consulta el servidor en cada carga. La inspección sin cobertura descansa hoy entera sobre la app móvil, y así está contado a propósito.
Quién recibió la mercancía, por escrito
La firma del destinatario se guardaba como trazo, sin nombre. Si meses después había que reclamar, sobre el papel no constaba quién había recibido nada.
Ahora, al firmar en destino se pide el nombre —y el DNI si lo dan— y sale impreso bajo la casilla 24 del CMR, con la fecha real de la firma, no la entrega prevista. La oficina distingue en el panel los portes que se entregaron sin identificación, para poder completarlos o reclamarlos.
La firma del conductor, guardada una vez
El conductor dibuja su firma en su perfil y en cada porte se le propone. La ve en pantalla y la confirma con un toque.
Nunca se estampa sola, y solo se propone en sus casillas. En las del cargador o el destinatario jamás: precargar la firma de un tercero sería falsificarla, y contradiría justo lo del apartado anterior.
Entrar sin acordarse del código
El acceso era un código de seis caracteres aleatorios. El conductor lo apuntaba en un papel y lo perdía.
Ahora puede entrar con su DNI, que se sabe de memoria. El código sigue funcionando igual que siempre: si ya lo tiene aprendido, no cambia nada. Y la oficina puede dictar códigos con sentido —el número que ya usan para hablar de cada conductor— en vez de aceptar el que salga.
Curro, dentro del panel
Curro es la mula de Recua, la que te salía en la web para resolver dudas antes de entrar. Ahora te acompaña también dentro.
Dentro no vende. Su trabajo es "cómo se hace": dónde está cada cosa, qué pasos van en qué orden, por qué algo no sale como esperabas. Y sabe en qué pantalla estás, así que si preguntas desde Conductores te responde de conductores. Escríbele como se lo dirías a un compañero.
Dónde no llega
Curro es un asistente automático: te dice los pasos, no los da por ti, y puede equivocarse. Cuando se atasque, abajo tienes por dónde escribirnos.
El menú, con lo que cada empresa usa
Quien no lleva la facturación en Recua puede ocultar Facturas, Tesorería, Tarifas, Gastos y Liquidaciones. Solo cambia lo que se ve: no borra datos, no toca permisos y se revierte cuando se quiera. Portes, Conductores, Clientes, Vehículos, Mi cuenta y Ayuda están siempre.
También se puede archivar automáticamente lo entregado, o recibir un correo de lunes a viernes con lo que queda por revisar. Los dos vienen apagados.
El OCR ya no confunde camiones
Al leer una carta de porte en papel, la matrícula se casaba por parecido. Si el OCR leía "1234" a medias, ese "1234" está dentro de "1234BCD" y de "X1234", y ganaba el primero de la lista: se asignaba el camión equivocado a un documento legal, en silencio.
Ahora la coincidencia es exacta. Falla más veces que antes, y es deliberado: preferimos que el conductor vea el hueco y elija, a que el documento salga con otro camión. Además el servidor detecta cuándo tractora y remolque vienen cambiados —en España solo los remolques llevan prefijo R— y los recoloca.
Las apps
La app de iPhone ya está en la App Store. La de Android se descarga directamente desde recua.app/descargas y avisa sola cuando hay versión nueva.
Tienes Soporte dentro del panel, en el menú lateral, con un formulario que ya recoge la pantalla desde la que escribes. O directamente a hola@recua.app.
Probar Recua
La carta de porte, en el móvil del conductor.
14 días gratis. Se deja montado en una tarde.
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